Acompaño a jóvenes adultos, aproximadamente entre los 18 y los 30 años, en el proceso de entrada a la adultez. La terapia ofrece un espacio seguro para entender lo que está pasando, ordenar lo que sientes y construir un camino más propio y coherente.
La entrada en la adultez puede ser una etapa llena de cambios, nuevas responsabilidades, decisiones importantes y transformaciones en las relaciones y los vínculos. Aunque socialmente parece que «ya deberíamos saber gestionarlo todo», a menudo es una etapa de mucha incertidumbre, presión y movimiento emocional. Porque crecer no siempre es fácil, pero no hace falta hacerlo solo/a.
Empiezan a aparecer más decisiones, compromisos y exigencias que pueden generar presión o sensación de no llegar a todo.
Estudios, trabajo, futuro, independencia o proyectos personales pueden traer dudas, bloqueo o miedo a equivocarse.
Las amistades, la familia, la pareja o la forma de relacionarse pueden transformarse y generar nuevas preguntas internas.
Es un momento para preguntarse quién eres, qué quieres, qué necesitas y qué camino quieres construir para sentirte más coherente contigo mismo/a.
Un espacio para frenar el ritmo, salir del piloto automático y mirar con calma lo que estás viviendo.
Acompañamiento para reconectar con lo que sientes, lo que necesitas y lo que quizás hace tiempo que estás sosteniendo.
Poner palabras a las emociones, dudas y bloqueos para dar sentido al momento que estás viviendo.
Encontrar más claridad y coherencia para tomar decisiones desde un sitio más conectado contigo mismo/a.