Soy Marina Florido, psicóloga infantojuvenil y de jóvenes adultos. Acompaño a niños, adolescentes, jóvenes y familias desde una mirada cercana, sensible y adaptada a cada proceso.
Mi enfoque parte de una idea clara: no podemos entender a la persona separando el cuerpo, la emoción y la mente.
Por eso, acompaño desde una mirada global, teniendo en cuenta no sólo lo que se piensa o se siente, sino también cómo el cuerpo habla, cómo las emociones se expresan y cómo los hábitos impactan directamente en el bienestar.
Estoy formada en duelo, trauma -EMDR-, psicología de la educación y neurodivergencias. También cuento con formación en nutrición y dietética, y actualmente sigo formándome en Psiconeuroinmunología —PNI—.
Como persona neurodivergente, aporto también una mirada interna y vivencial que me permite comprender desde dentro muchas de las experiencias que acompaño.
Trabajo desde una presencia cercana, amorosa y respetuosa, creando espacios seguros donde poder sentir, entender y transformar.

Trabajo desde una presencia cercana, respetuosa y sin juicio, creando espacios en los que la persona pueda sentirse comprendida y acompañada.

Cada proceso es único y merece una atención cuidada, rigurosa y adaptada a las necesidades de cada niño, adolescente, joven o familia.

Para mí es esencial acompañar desde la honestidad, la claridad y el profundo respeto por el proceso de cada persona.

Entiendo la psicología como un camino vivo. Por eso sigo formándome para ofrecer un acompañamiento cada vez más completo, actualizado e integrador.
Acompaño cada proceso con cuidado y sin prisas, respetando el ritmo, la historia y las necesidades de cada persona.
Una parte muy importante de mi acompañamiento es la conexión con el arte. Desde pequeña, la expresión artística ha sido mi lenguaje emocional, y hoy forma parte también de mi forma de entender la terapia.
El arte nos permite expresar lo que a menudo no podemos poner en palabras. Nos ayuda a conectar con una parte más orgánica, libre e intuitiva, ya volver a nosotros desde un sitio sin juicio.
También integro herramientas como el trabajo de partos -IFS- y una mirada sensible e intuitiva que complementa la base psicológica, siempre desde el respeto y el rigor profesional.
Me especializo en el acompañamiento emocional, la alta sensibilidad, el trauma y los procesos de vida que nos invitan a entendernos mejor y reconectar con quienes somos.
Porque dentro de cada persona hay mucho más de lo que imagina… y también mucho más por vivir.